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 ¿Y por qué no?

Hace unas semanas vi un post de la periodista Mariana Camejo, donde comentaba que desde hacía bastante tiempo solo leía a mujeres, y finalizaba con: tienen una sensibilidad especial. 

Obviamente, me resultó llamativa tan especifica decisión. Pero las libertades personales, también pueden resultar inesperadas escuelas. Únicamente discrepaba con la aseveración de: sensibilidad especial. Al menos yo, percibo que las personas con el talento y paciencia de engendrar obras literarias, poseen una sensibilidad cuya categoría siempre será especial ante la capacidad de transmitir en sus historias, empatía, estremecimiento, animadversión, sorpresa, y cualquier tipo de emoción sujeta a las insondables redes de la ficción. 

Sin embargo, dentro de la ´´sensibilidad especial´´ (el entrecomillado no es ironía) planteada por Mariana, encontré mucho de cierto. No solamente en la lectura. A principios de este año, cuando vi La Sustancia ( Coralie Fargeat, 2024); le comenté a un amigo: Esto solo podría hacerlo una mujer. La confirmación de mi amigo, lo ratificaba. Hay historias que solo la cosmovisión femenina, es capaz retratar con detalles que a los hombres, aunque en cierta medida logremos imitar o captar la sicología de una mujer como personaje de una historia, careceremos siempre de la puntualidad de los detalles, de gestos o respuestas. 

Entonces, pensando en lo dicho por Mariana Camejo, si bien no haría una decantación tan exacta, pues leo de forma bastante aleatoria, sin interesarme si es hombre o mujer quien escriba, me dije: ¿Y por qué no? Decidí entonces, iniciar un ciclo de obras escritas por mujeres: Patricia Highsmith, Susana Gomes Bugallo, cuentos de Amaya Catalán (psicóloga chilena debutante en la literatura), Dulce Chacón, Ángeles López y en espera Santa Montefiore,. 

De las anteriores, he memorizado detalles que han enriquecido, como suele ocurrir cuando se lee, mi forma de entender parte de esa inefable realidad ficcionada y verídica del mundo femenino, tanto en la manera de concebir historias, como en los aciertos de sus mecanismos para narrar. 

El cómo pude plantearme ese ciclo de autoras, lo contaré en otra entrada, dedicada especialmente a Dulce Chacón. 

Más allá de la constructiva discrepancia, plantearse metas, en este caso literarias, pueden contribuir a tener en cuenta aspectos antes no asumidos o simplemente ignorados. Ello me hace volver sobre la idea de que: las libertades personales, también pueden resultar inesperadas escuelas. Dejarse enseñar y permitirse aprender, es también una forma especial de incentivar la sensibilidad. 

Libros leídos (por ahora): 

Patricia Highsmith: El talento de Mr. Ripley.

Susana Gomes Bugallo: Live.

Cuentos inéditos de Amaya Catalán.

Dulce Chacón:  Blanca vuela mañana.

Ángeles López: Martina, la rosa número trece. 

En espera de Santa Montefiore: A la sombra del ombú.

Enlace de compra a Live: 

https://www.amazon.es/Live-Susana-Gomes-Bugallo/dp/8409729180  





Pensar es un acto sin diplomacia y escribir supone romper pactos con la mesura. Leer, es una biografía de la pausa. Bienvenidos

Comentarios

  1. Sender te saludo desde aca, me parece tambien interesantemente cierto, a veces, aunque tambien hay "sensibilidades" que solo un hombre puede agregar a sus narraciones y ahi esta Hemingway de ejemplo donde tocaria decir "esto solo lo pudo hacer un hombre" Exitos en el blog y un abrazo desde Sarasota.

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  2. Por cierto hablando de "escritoras" traigo esto prestado que me parecio super interesante:

    LAS CINCO VOCALES en el idioma español
    La famosa escritora española Lucía Echevarría, ganadora del Premio Planeta, dijo en una entrevista, que "murciélago" era la única palabra en el idioma español que contenía las 5 vocales.
    Un lector, José Fernando Blanco Sánchez, envió la siguiente carta al periódico ABC, para ampliar su conocimiento.
    Carta al director del diario ABC
    Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que, "murciélago" es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales.
    Mi estimada señora, piense un poco y controle su "euforia". Un
    ''arquitecto" "escuálido", llamado "Aurelio " o Eulalio", dice que lo más "auténtico" es tener un "abuelito" que lleve un traje "reticulado" y siga el "arquetipo" de aquel viejo "reumático" y "repudiado", que "consiguiera" en su tiempo, ser "esquilado" por un "comunicante", que cometió "adulterio" con una "encubridora" cerca del "estanquillo", sin usar "estimulador".
    Señora escritora, si el "peliagudo" "enunciado" de la "ecuación" la deja "irresoluta," olvide su "menstruación" y piense de modo "jerárquico".
    No se atragante con esta "perturbación", que no va con su "milonguera" y "meticulosa" "educación".
    Y repita conmigo, como diría Cantinflas:
    ¡Lo que es la falta de "ignorancia"!

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