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Isla como suelen ser las islas

 

-La Patria es un verso...

Sentenció Federico Luppi interpretando a Martín Echenique durante la capital escena del restaurante en la película del inmenso Adolfo Aristarain: Martín (Hache). Sin embargo, reconocerse como ciudadano de una patria es una aseveración tan particular como inefable. Traducir en imágenes una historia de pertenencias y desarraigos, es un reto que puede conseguirse como el más puntual de los logros o estrellarse sin miramientos contra el asfalto de las pretensiones.

Para Michelle Malley Campos componer Extranjera; estrenada mundialmente en la 30 edición del Ourense Film Festival; supuso entenderse no solo con la realidad de su isla, Puerto Rico, sino colocar la mira creativa sobre una diana transoceánica para fondear en otra isla, Taiwán, donde la verdad de una historia atracara en un muelle distante y cautivador.

Estefanía (Aris Mejías) llamada Epa por sus allegados, ve quebrada la normalidad de su vida cuando los cuestionamientos laborales y personales, a partir estar implicada en una investigación federal donde su padre es el principal sospechoso. Epa comienza a tener la desesperante sensación de llegarle el agua hasta el cuello y buscando una alternativa rápida, poco meditada, brasea hacia adelante para encontrar calma en otro lugar, donde lo proceloso no sea cotidiano.  


Extranjera
, de elegancia sutil en su fotografía, es un filme que hace de la convergencia de islas un interesante llamado de atención hacia el cine hecho en Borinquén. Manifestando de esta forma, que la insularidad no es delimitante ni frontera para contar buenas historias.

Arribar a Taiwán supone para Epa, quien es profesora de artes plásticas y pintora, encontrar respuestas a una prolongada soledad e incertidumbre familiar. Una difícil y distante relación con su madre (Patricia Reyes Spíndola) subyace cómo conflicto de trasfondo en la vida de Epa. Suponiendo esto una ratificación eficaz en Extranjera sobre la universalidad de los conflictos humanos, más allá de culturas o idiosincrasias.

La exploración sensitiva realizada en el filme, a través de la pintura de Epa, desde un bloqueo creativo inicial, hasta plasmar su viaje por la asiática isla en un cuaderno de dibujo, son para el espectador una atrayente mística acerca de cómo funciona la inspiración o que circunstancias pueden impulsar a un artista para exponer su intimidad, reflejando en colores y trazos, los sentimientos más enclaustrados.     

Sin embargo, no es solo Epa, quien desde la incomodad de su isleña fuga, cuestiona su pasado y debe enfrentarse al presente que la aguarda de regreso a Puerto Rico, Extranjera posee la singular vocación de transformarse en obra de arquitectura, al extender un plano donde puede observarse un puente para atravesar un río por donde cruzan pensamientos y continuas interrogantes en corriente indetenible.

Más encontrar seguridad en la historia de Epa, también es posibile: la condición de ser extranjero va más allá de nacionalidades o pasaportes. Una casa también pueden resultar un sitio hostil, inhóspito, extraño, como el pasado de la madre de Epa, en la interesante y hemingweyana punta del iceberg apreciada en el filme. Sobreviene entonces la frase de Martín Echenique: La patria es un verso.

El protagonismo femenino de Extranjera es paso en firme y manifestación deseosa de la ambición del cine boricua en lograr un espacio de atención merecido en festivales y carteleras internacionales, más allá de la influyente representatividad musical de la isla del encanto.  


Retornada a Puerto Rico, Epa deberá pintar con sus acciones futuras, una obra maestra. Plasmar sobre un lienzo vivencial cuales son los trazos que la definan más allá de inevitables autocuestionamientos. Un cuadro donde tal vez, consiga entenderse a sí misma, única frente al mar que la habita, como los versos del poema Isla de Virgilio Piñera:  

Se me ha anunciado que mañana,

a las siete y seis minutos de la tarde,

me convertiré en una isla,

isla como suelen ser las islas.

Pensar es un acto sin diplomacia y escribir supone romper pactos con la mesura. Leer, es una biografía de la pausa. Bienvenidos

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